10/27/2006

En el canal de Itabaca



Ok, ok, voy a intentar hacer un "blog". Asumo q con lo que me interesa... osea ahi va un poco de cosas ambientales, sobretodo recursos para gente en este campo ... y arte... hay q mantener la mente en movimiento...

UN RECORDERIS A ALVARO NOBOA

Ayer miércoles 25 de octubre el candidato Álvaro Noboa Pontón salió a las cámaras de TV a decir que ha comprobado que Rafael Correa es comunista, y para ello mostró la primera página del semanario El Pueblo, que es el órgano oficial del Partido Comunista del Ecuador, donde ciertamente aparece el referido personaje en foto con los dirigentes de esa organización política. Supongo que la fotografía es de reciente data.

Puesto que el tiempo borra la memoria, o porque la historia no sirve de seña para muchas personas y no les indica con certeza el camino que deben seguir cuando les asalta las ganas de hablar; o acaso porque se cumple lo que una vez dijo el doctor José María Velasco Ibarra, en algún balcón despostillado de Quito: ¡Pueblo Ecuatoriano, ingenuo y desmemoriado! Quizás por todo eso junto, voy a hacer acuerdo lo que sigue:

Corrían los años sesenta del pasado siglo (suena lejísimos así dicho, pero son apenas 50 años atrás, que en la historia de un pueblo son como el suspiro de un enamorado), cuando Luis Noboa Naranjo, el padre de Álvaro Noboa Pontón, hizo amistad con Pedro Saad (padre), el Secretario del Partido Comunista del Ecuador bajo las siguientes circunstancias:

En los años sesenta hubo una sobreproducción de banano de exportación en el Ecuador, además de que los Estados Unidos, el principal comprador de la fruta ecuatoriana, aplicaba repetidamente el consabido chantaje… ¡si el Ecuador no hace lo que quiero, no le compro banano y le jodo¡ Ya durante la presidencia de Carlos Julio Arosemena Monroy los gringos nos aplicaron el torniquete, de modo que el Ecuador estuvo en serios riesgos con su balanza comercial. Frente a esto, al otro lado del charco estaba la URSS (siglas de las que también nos hemos olvidado, cabezas huecas que somos), potencia mundial que demandaba frutas tropicales especialmente para su enorme mercado de consumo en tiempos de siberiano invierno. La URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) no tenía muchas divisas (dólares), pero si buenas maquinarias y regios vehículos. Entonces, los comunistas soviéticos le propusieron el business al magnate Luis Noboa Naranjo, que nunca se hizo “de rogar”.

El negocio de marras era más que un negocio, en verdad encajaba dentro de la geopolítica del momento, de modo que para que el mismo se consuma, el magnate Luis Noboa Naranjo tuvo que hacerse gran amigo de Pedro Saad, el más comunista de los comunistas del Ecuador, tomar vodka con él picando con caviar en el Club de La Unión, allí en el puerto. Luis Noboa Naranjo y Pedro Saad salían en fotos, juntitos, risueños, en la sección de “vida social” de El Universo y El Telégrafo, aunque no en El Pueblo, por una cierta hipocresía de los comunistas de entonces.

El negocio fue redondo: bajo la modalidad de “trueque”, en la Flota Naviera Noboa viajaron millones de cajas de banano hasta los puertos de Georgia (URSS), y en Puerto Bolívar (El Oro) acodaron los mismos buques trayendo de vuelta los jeep rusos, que luego eran vendidos por la empresa comercializadora que tenía a la fecha Luis Noboa Naranjo en Machala y Guayaquil. Por cierto, esos jeep resultaron ser unos excelentes vehículos para terreno duro, algunos todavía circulan en los caminos rurales del Ecuador.

Nadie, entonces, se atrevió a culpar a Luis Noboa Naranjo de ser “agente comunista”, hombre de la KGB soviética infiltrado en la economía de esa “banana republik” como nos bautizaron con desprecio los gringos por esas mismas fechas. ¡¡¡Business es business¡¡¡

De esto, o no sabe Álvaro Noboa Pontón, que a la fecha, jacarandoso, estudiaba en un colegio de niños de élite en Luzern, Suiza. O si él lo sabe, lo olvida de conveniencia, para no acordarse de la estampa de su padre.


Raúl Borja N.
26.10.06