11/08/2011
5/16/2007
Stunning new hummingbird species needs immediate protection
14-05-2007
The flamboyantly coloured Gorgeted Puffleg Eriocnemis isabellae, a new species of hummingbird, has been discovered in Colombia. But there are concerns over its future safety because the Serrania del Pinche mountains where it was discovered are unprotected.
Ornithologists Alexander Cortés-Diago and Luis Alfonso Ortega made three sightings of the new hummingbird during surveys in 2005 of montane cloud forest in the Serrania del Pinche, south-west Colombia.
“We were essentially following a hunch,” said Alexander Cortés-Diago of The Hummingbird Conservancy (Colombia) and co-discoverer of Gorgeted Puffleg. “We had heard that a new species of plant had been discovered in the region in 1994. This discovery and the isolation of the Serrania led us to believe there could also be new species of vertebrates.”
“Though we expected to find new species of amphibians and new ranges for birds, the discovery of a new hummingbird was completely unexpected.”
The highly distinct new species is characterised by an enlarged, bicoloured iridescent throat patch (hence ‘Gorgeted’) in males and white tufts above the legs which are characteristic of ‘Puffleg’ hummingbirds.
Further surveys in 2006 brought more sightings and photographs which were sent for identification to Prof. Karl-L. Schuchmann, curator of ornithology at Zoological Research Museum A. Koenig (Germany).
Dr André-A. Weller of the Brehm Fund for International Bird Conservation/Zoological Research Museum A. Koenig, co-author of the scientific description published in Ornitologia Neotropical noted: “We immediately suspected the bird as a new species. Further study has shown that this is certainly the most spectacular discovery of a new hummingbird taxon during the last decade or more.”
Mas en http://www.birdlife.org/news/news/2007/05/colombia_new_hummingbird_discovery.html
5/15/2007
¿Conservación o Petróleo en el Yasuní?
¿Conservación o Petróleo en el Yasuní?
Un Dilema de Trascendencia hacia el Futuro
[ Carlos Larrea M.
El bloque petrolero Ishpingo-Tambococha -Tiputini (ITT), atravesado por el río Napo al borde de la frontera peruana, encierra las reservas probadas de crudo extra-pesado más abundantes del país, y al mismo tiempo abarca tanto partes del Parque Nacional Yasuní, considerado como uno de los reservorios de biodiversidad más importantes del planeta, como con de la Zona Intangible de los pueblos Tagaeri y Taromenane, de la cultura Huaorani, que han optado por el aislamiento voluntario.
El potencial petrolero del bloque ITT, administrado por Petroecuador, alcanza, de acuerdo a estimaciones recientes del Instituto Francés de Petróleo (Beicip Franlab, 2004), 412 millones de reservas probadas de crudo de alta densidad (12 a 16 grados API), que pueden llegar a 920 millones incluyendo reservas probables. Aunque la elevada densidad del crudo dificulta su extracción y transporte, y disminuye considerablemente su rentabilidad, se han planteado varias alternativas posibles de explotación petrolera, en alianza con empresas estatales como SINOPEC (China), Petrobras y PDVSA.
En vista de los altos impactos ambientales de la explotación petrolera en un área de alta sensibilidad ambiental y cultural, se ha formulado la alternativa de conservar indefinidamente el crudo en el subsuelo, y solicitar una compensación internacional que haga viable esta opción.
El presidente Correa ha declarado a esta última vía como la primera prioridad, dejando “el crudo represado en tierra, al fin de no afectar un área de extraordinaria biodiversidad y no poner en riesgo la existencia de varios pueblos en aislamiento voluntario o pueblos no contactados. Esta medida será considerada siempre y cuando la comunidad internacional entregue al menos la mitad de los recursos que se generarían si se opta por la explotación de petróleo, recursos que requiere la economía ecuatoriana para su desarrollo”.[1]
La opción entre conservación y explotación petrolera en el Yasuní adquiere una trascendencia simbólica, porque representa la alternativa entre el modelo actual de desarrollo, basado en la extracción y explotación no sustentable de recursos naturales, y un modelo futuro encaminado al respeto a la naturaleza, la diversidad cultural y la satisfacción de las necesidades humanas.
Esta opción es trascendente también porque el país deberá enfrentar en el futuro cercano el progresivo agotamiento de las reservas petroleras, cuyo monto actual (aproximadamente 3.500 millones de barriles) perimirá no más de 25 años de explotación, aún si se encuentran nuevos yacimientos de alguna significación. [2]
Petróleo y desarrollo en el Ecuador. Varios analistas, como Jeffrey Sachs, consideran que la exportación de petróleo tiene un impacto negativo en las perspectivas de desarrollo de un país. La experiencia ecuatoriana parece confirmar este punto de vista.
La economía y sociedad ecuatorianas dependen fuertemente del petróleo. Este producto ha aportado con el 48 % de las exportaciones del país entre 1972 y 2006, y con un tercio de los ingresos del Estado entre 1995 y 2004. En 2006, la dependencia del petróleo ha crecido, y este producto ha alcanzado el 60 % de las exportaciones.
A pesar de que el aporte del petróleo al desarrollo nacional fue significativo entre 1972 y 1982, el panorama ha cambiado en los últimos 25 años. En la actualidad el país produce más del doble de petróleo que durante los años setenta, durante el “boom” petrolero. Sin embargo, el crecimiento del ingreso por habitante entre 1981 y 2006 ha sido insignificante (0.6 % anual en promedio), la pobreza no ha descendido entre 1995 y 2006,[3] pese a la emigración de un millón de ecuatorianos, el desempleo urbano bordea el 10 %, casi la mitad de la fuerza laboral se encuentra subempleada, y la inequidad social ha aumentado.
Aunque la producción petrolera ha alcanzado niveles altos y los precios del crudo también han subido en forma pronunciada, el país continúa sumido en una crisis económica, social y ambiental de larga duración. Obviamente los cambios en las políticas petroleras iniciados en el gobierno de Palacio, como la mayor participación del Estado en las utilidades y la salida de Occidental, mejoran las perspectivas futuras, como también lo hacen las mayores asignaciones del gasto público para el desarrollo social y la construcción de infraestructura.
Los costos no asumidos de la actividad petrolera. La producción petrolera ha conllevado un alto costo ambiental y social para el país, y a escala mundial está contribuyendo al calentamiento global, el mayor problema ambiental enfrentado por la sociedad industrial. Según el Informe Stern, los costos del cambio climático en las próximas décadas pueden equivaler a grandes desastres del siglo XX, como las dos guerras mundiales y la Gran Depresión.[4]
En el caso ecuatoriano, el petróleo ha contribuido directa e indirectamente a una masiva deforestación en la Amazonía Norte, sin generar alternativas productivas por la escasa aptitud agrícola de los suelos amazónicos. La pérdida de biodiversidad y la extinción de especies son también costos irreversibles. Ha sido también alto el impacto de la actividad petrolera sobre las culturas indígenas, y la salud de los habitantes en las áreas productivas.
La pérdida irreversible de la biodiversidad, la deforestación y el deterioro social en las áreas petroleras reducen las posibilidades de formas sustentables alternativas de desarrollo con mayor generación de empleo productivo, como el eco-turismo.
El Parque Yasuní y la cultura Huaorani. La Amazonía es la selva tropical más grande del mundo, y constituye también el mayor reservorio de biodiversidad del planeta. Aunque el origen de la biodiversidad se remonta al mioceno (hace 16 millones de años), y puede haber antecedido tanto a la formación de la cordillera de los Andes como al nacimiento del río Amazonas, en períodos más recientes, durante el pleistoceno, las glaciaciones afectaron el clima del planeta convirtiendo a la mayor parte de la actual región en una pradera, con refugios disconexos de biodiversidad, como el actual Parque Nacional Yasuní, cuyo territorio sinuoso y parcialmente inundable alberga en la actualidad una variedad única de formaciones vegetales.
La cultura Huaorani, cuya subsistencia se ha basado en la caza, recolección y agricultura itinerante, ha sobrevivido el asedio de otras culturas indígenas y de la civilización occidental internándose en planicies interfluviales, como la comprendida entre el Napo y el Curaray. El impacto de la actividad petrolera y la extracción maderera en esta cultura ha sido profundo, y algunos de sus grupos han optado por el aislamiento voluntario, como los Tagaeri y Taromenane, que sobreviven en la zona intangible al sur del Parque Yasuní.
El Parque Yasuní y la Zona Intangible han sido ya amenazados por la actividad petrolera de otros bloques en su interior, cuyas reservas tienen, sin embargo, menor importancia que las del ITT. El impacto de la extracción ilegal de madera es también alarmante.
La Opción Petrolera en el Yasuní. La explotación petrolera del ITT implicaría la producción de aproximadamente 108.000 barriles diarios de crudo extra-pesado, durante un período de tiempo estimado en 10 a 15 años, al cabo del cual los pozos entrarían en su fase declinante. La elevada densidad del crudo obliga a la construcción adicional de una planta termoeléctrica de alta potencia, y de una planta de conversión del crudo para hacerlo transportable, cambiando su densidad. El impacto ambiental de estas instalaciones se añadiría al efecto de la extracción de crudo. Las necesidades de prospección sísmica y construcción de infraestructura requieren un período de cinco años antes de iniciar la fase productiva.
La opción de mantener el crudo represado: Como alternativa frente al impacto negativo de la extracción petrolera sobre el clima mundial, la biodiversidad y las culturas indígenas, se ha planteado la conservación indefinida del petróleo en el subsuelo. El Estado planteará a la comunidad internacional una compensación económica por su renuncia voluntaria a la renta petrolera, en beneficio del medio ambiente, la biodiversidad y las culturas indígenas.
Esta alternativa ha sido calificada como la primera prioridad por el gobierno, si se justifica su viabilidad económica. La idea inicial ha recibido una acogida positiva entre varios gobiernos europeos, organizaciones internacionales ambientalistas y de derechos humanos, así como de la opinión pública internacional y ecuatoriana.
Una opción en esta línea consiste en crear un fondo de compensación para el Ecuador, administrado internacionalmente, cuyo rendimiento sea transferido al Estado para proyectos destinados a la conservación y al desarrollo social. El fondo puede ser administrado por organismos internacionales y/u organizaciones ambientalistas internacionales, mediante un fideicomiso.
Este mecanismo permitiría al Estado obtener un flujo indefinido de recursos para el desarrollo humano y sustentable, frente al flujo petrolero que comenzaría al cabo de 5 años y se mantendría solamente por una década o algo más, mientras dure la producción de crudo.
El fondo de compensación puede capitalizarse a partir de distintas fuentes. Entre ellas pueden mencionarse donaciones de gobiernos, mecanismos de canje de deuda externa por conservación, aportes de organizaciones internacionales de conservación y derechos humanos, y donaciones de ciudadanos de todo el mundo, quienes podrían “comprar” simbólicamente barriles de crudo represado en el Parque Yasuní.
El impacto internacional de una propuesta para la conservación proveniente de un país a la vez mega-diverso y exportador de petróleo puede ser significativo. La conciencia mundial sobre los peligros del calentamiento global es creciente, y a su vez son evidentes los límites del Protocolo de Kyoto como mecanismo de mitigación. Este acuerdo no reconoce la preservación del bosque tropical como objeto de compensación. Sin embargo, en el marco de las negociaciones para un segundo convenio internacional sobre cambio climático, que entraría en vigencia a partir de 2012 cuando concluye el actual Protocolo de Kyoto, una propuesta innovadora y avanzada como la del Ecuador podría convertir al país en pionero en estrategias de desarrollo sustentable.
El aporte del país para la mitigación del calentamiento global puede cuantificarse y representa un valor definidamente mayor a las utilidades que recibiría el Ecuador si optase por la explotación petrolera. Solamente tomando en cuenta el costo de abatimiento de las emisiones de dióxido de carbono provenientes de las reservas del ITT, equivalentes a cientos de millones de toneladas, se obtiene una cifra que justifica claramente la alternativa de conservación como la única razonable en el futuro para una sociedad global que habite el planeta en armonía con la naturaleza.
[
1] Ministerio de Energía, Boletín de Prensa, 1º de abril, 2007.
[2] Hacia el año 2000, las reservas petroleras alcanzaban 4629 millones de barriles, y este valor ha declinado por la producción, que actualmente alcanza los 530.000 barriles diarios. Fretes-Cibils, Vivente, Giugale, Marcelo y López-Calix, Roberto. Ecuador: An Economic and Social Agenda for the New Millennium. Washington: World Bank, 2003.
[3] Según el INEC, la pobreza no ha variado significativamente entre las Encuestas de Condiciones de Vida de 1995 y 2006. Su valor actual es de 38.3 %.
[4] Stern, Nicholas. The Economics of Climate Change: The Stern Review. Cambridge: Cambridge University Press, 2007. (Disponible en pdf en: http://www.hm- treasury. gov.uk/independe nt_reviews/ stern_review_ economics_ climate_change/ stern_review_ report.cfm ).
Un Dilema de Trascendencia hacia el Futuro
[ Carlos Larrea M.
El bloque petrolero Ishpingo-Tambococha -Tiputini (ITT), atravesado por el río Napo al borde de la frontera peruana, encierra las reservas probadas de crudo extra-pesado más abundantes del país, y al mismo tiempo abarca tanto partes del Parque Nacional Yasuní, considerado como uno de los reservorios de biodiversidad más importantes del planeta, como con de la Zona Intangible de los pueblos Tagaeri y Taromenane, de la cultura Huaorani, que han optado por el aislamiento voluntario.
El potencial petrolero del bloque ITT, administrado por Petroecuador, alcanza, de acuerdo a estimaciones recientes del Instituto Francés de Petróleo (Beicip Franlab, 2004), 412 millones de reservas probadas de crudo de alta densidad (12 a 16 grados API), que pueden llegar a 920 millones incluyendo reservas probables. Aunque la elevada densidad del crudo dificulta su extracción y transporte, y disminuye considerablemente su rentabilidad, se han planteado varias alternativas posibles de explotación petrolera, en alianza con empresas estatales como SINOPEC (China), Petrobras y PDVSA.
En vista de los altos impactos ambientales de la explotación petrolera en un área de alta sensibilidad ambiental y cultural, se ha formulado la alternativa de conservar indefinidamente el crudo en el subsuelo, y solicitar una compensación internacional que haga viable esta opción.
El presidente Correa ha declarado a esta última vía como la primera prioridad, dejando “el crudo represado en tierra, al fin de no afectar un área de extraordinaria biodiversidad y no poner en riesgo la existencia de varios pueblos en aislamiento voluntario o pueblos no contactados. Esta medida será considerada siempre y cuando la comunidad internacional entregue al menos la mitad de los recursos que se generarían si se opta por la explotación de petróleo, recursos que requiere la economía ecuatoriana para su desarrollo”.[1]
La opción entre conservación y explotación petrolera en el Yasuní adquiere una trascendencia simbólica, porque representa la alternativa entre el modelo actual de desarrollo, basado en la extracción y explotación no sustentable de recursos naturales, y un modelo futuro encaminado al respeto a la naturaleza, la diversidad cultural y la satisfacción de las necesidades humanas.
Esta opción es trascendente también porque el país deberá enfrentar en el futuro cercano el progresivo agotamiento de las reservas petroleras, cuyo monto actual (aproximadamente 3.500 millones de barriles) perimirá no más de 25 años de explotación, aún si se encuentran nuevos yacimientos de alguna significación. [2]
Petróleo y desarrollo en el Ecuador. Varios analistas, como Jeffrey Sachs, consideran que la exportación de petróleo tiene un impacto negativo en las perspectivas de desarrollo de un país. La experiencia ecuatoriana parece confirmar este punto de vista.
La economía y sociedad ecuatorianas dependen fuertemente del petróleo. Este producto ha aportado con el 48 % de las exportaciones del país entre 1972 y 2006, y con un tercio de los ingresos del Estado entre 1995 y 2004. En 2006, la dependencia del petróleo ha crecido, y este producto ha alcanzado el 60 % de las exportaciones.
A pesar de que el aporte del petróleo al desarrollo nacional fue significativo entre 1972 y 1982, el panorama ha cambiado en los últimos 25 años. En la actualidad el país produce más del doble de petróleo que durante los años setenta, durante el “boom” petrolero. Sin embargo, el crecimiento del ingreso por habitante entre 1981 y 2006 ha sido insignificante (0.6 % anual en promedio), la pobreza no ha descendido entre 1995 y 2006,[3] pese a la emigración de un millón de ecuatorianos, el desempleo urbano bordea el 10 %, casi la mitad de la fuerza laboral se encuentra subempleada, y la inequidad social ha aumentado.
Aunque la producción petrolera ha alcanzado niveles altos y los precios del crudo también han subido en forma pronunciada, el país continúa sumido en una crisis económica, social y ambiental de larga duración. Obviamente los cambios en las políticas petroleras iniciados en el gobierno de Palacio, como la mayor participación del Estado en las utilidades y la salida de Occidental, mejoran las perspectivas futuras, como también lo hacen las mayores asignaciones del gasto público para el desarrollo social y la construcción de infraestructura.
Los costos no asumidos de la actividad petrolera. La producción petrolera ha conllevado un alto costo ambiental y social para el país, y a escala mundial está contribuyendo al calentamiento global, el mayor problema ambiental enfrentado por la sociedad industrial. Según el Informe Stern, los costos del cambio climático en las próximas décadas pueden equivaler a grandes desastres del siglo XX, como las dos guerras mundiales y la Gran Depresión.[4]
En el caso ecuatoriano, el petróleo ha contribuido directa e indirectamente a una masiva deforestación en la Amazonía Norte, sin generar alternativas productivas por la escasa aptitud agrícola de los suelos amazónicos. La pérdida de biodiversidad y la extinción de especies son también costos irreversibles. Ha sido también alto el impacto de la actividad petrolera sobre las culturas indígenas, y la salud de los habitantes en las áreas productivas.
La pérdida irreversible de la biodiversidad, la deforestación y el deterioro social en las áreas petroleras reducen las posibilidades de formas sustentables alternativas de desarrollo con mayor generación de empleo productivo, como el eco-turismo.
El Parque Yasuní y la cultura Huaorani. La Amazonía es la selva tropical más grande del mundo, y constituye también el mayor reservorio de biodiversidad del planeta. Aunque el origen de la biodiversidad se remonta al mioceno (hace 16 millones de años), y puede haber antecedido tanto a la formación de la cordillera de los Andes como al nacimiento del río Amazonas, en períodos más recientes, durante el pleistoceno, las glaciaciones afectaron el clima del planeta convirtiendo a la mayor parte de la actual región en una pradera, con refugios disconexos de biodiversidad, como el actual Parque Nacional Yasuní, cuyo territorio sinuoso y parcialmente inundable alberga en la actualidad una variedad única de formaciones vegetales.
La cultura Huaorani, cuya subsistencia se ha basado en la caza, recolección y agricultura itinerante, ha sobrevivido el asedio de otras culturas indígenas y de la civilización occidental internándose en planicies interfluviales, como la comprendida entre el Napo y el Curaray. El impacto de la actividad petrolera y la extracción maderera en esta cultura ha sido profundo, y algunos de sus grupos han optado por el aislamiento voluntario, como los Tagaeri y Taromenane, que sobreviven en la zona intangible al sur del Parque Yasuní.
El Parque Yasuní y la Zona Intangible han sido ya amenazados por la actividad petrolera de otros bloques en su interior, cuyas reservas tienen, sin embargo, menor importancia que las del ITT. El impacto de la extracción ilegal de madera es también alarmante.
La Opción Petrolera en el Yasuní. La explotación petrolera del ITT implicaría la producción de aproximadamente 108.000 barriles diarios de crudo extra-pesado, durante un período de tiempo estimado en 10 a 15 años, al cabo del cual los pozos entrarían en su fase declinante. La elevada densidad del crudo obliga a la construcción adicional de una planta termoeléctrica de alta potencia, y de una planta de conversión del crudo para hacerlo transportable, cambiando su densidad. El impacto ambiental de estas instalaciones se añadiría al efecto de la extracción de crudo. Las necesidades de prospección sísmica y construcción de infraestructura requieren un período de cinco años antes de iniciar la fase productiva.
La opción de mantener el crudo represado: Como alternativa frente al impacto negativo de la extracción petrolera sobre el clima mundial, la biodiversidad y las culturas indígenas, se ha planteado la conservación indefinida del petróleo en el subsuelo. El Estado planteará a la comunidad internacional una compensación económica por su renuncia voluntaria a la renta petrolera, en beneficio del medio ambiente, la biodiversidad y las culturas indígenas.
Esta alternativa ha sido calificada como la primera prioridad por el gobierno, si se justifica su viabilidad económica. La idea inicial ha recibido una acogida positiva entre varios gobiernos europeos, organizaciones internacionales ambientalistas y de derechos humanos, así como de la opinión pública internacional y ecuatoriana.
Una opción en esta línea consiste en crear un fondo de compensación para el Ecuador, administrado internacionalmente, cuyo rendimiento sea transferido al Estado para proyectos destinados a la conservación y al desarrollo social. El fondo puede ser administrado por organismos internacionales y/u organizaciones ambientalistas internacionales, mediante un fideicomiso.
Este mecanismo permitiría al Estado obtener un flujo indefinido de recursos para el desarrollo humano y sustentable, frente al flujo petrolero que comenzaría al cabo de 5 años y se mantendría solamente por una década o algo más, mientras dure la producción de crudo.
El fondo de compensación puede capitalizarse a partir de distintas fuentes. Entre ellas pueden mencionarse donaciones de gobiernos, mecanismos de canje de deuda externa por conservación, aportes de organizaciones internacionales de conservación y derechos humanos, y donaciones de ciudadanos de todo el mundo, quienes podrían “comprar” simbólicamente barriles de crudo represado en el Parque Yasuní.
El impacto internacional de una propuesta para la conservación proveniente de un país a la vez mega-diverso y exportador de petróleo puede ser significativo. La conciencia mundial sobre los peligros del calentamiento global es creciente, y a su vez son evidentes los límites del Protocolo de Kyoto como mecanismo de mitigación. Este acuerdo no reconoce la preservación del bosque tropical como objeto de compensación. Sin embargo, en el marco de las negociaciones para un segundo convenio internacional sobre cambio climático, que entraría en vigencia a partir de 2012 cuando concluye el actual Protocolo de Kyoto, una propuesta innovadora y avanzada como la del Ecuador podría convertir al país en pionero en estrategias de desarrollo sustentable.
El aporte del país para la mitigación del calentamiento global puede cuantificarse y representa un valor definidamente mayor a las utilidades que recibiría el Ecuador si optase por la explotación petrolera. Solamente tomando en cuenta el costo de abatimiento de las emisiones de dióxido de carbono provenientes de las reservas del ITT, equivalentes a cientos de millones de toneladas, se obtiene una cifra que justifica claramente la alternativa de conservación como la única razonable en el futuro para una sociedad global que habite el planeta en armonía con la naturaleza.
[
1] Ministerio de Energía, Boletín de Prensa, 1º de abril, 2007.
[2] Hacia el año 2000, las reservas petroleras alcanzaban 4629 millones de barriles, y este valor ha declinado por la producción, que actualmente alcanza los 530.000 barriles diarios. Fretes-Cibils, Vivente, Giugale, Marcelo y López-Calix, Roberto. Ecuador: An Economic and Social Agenda for the New Millennium. Washington: World Bank, 2003.
[3] Según el INEC, la pobreza no ha variado significativamente entre las Encuestas de Condiciones de Vida de 1995 y 2006. Su valor actual es de 38.3 %.
[4] Stern, Nicholas. The Economics of Climate Change: The Stern Review. Cambridge: Cambridge University Press, 2007. (Disponible en pdf en: http://www.hm- treasury. gov.uk/independe nt_reviews/ stern_review_ economics_ climate_change/ stern_review_ report.cfm
5/09/2007
11/05/2006
CONTRA EL FASCISMO
Que va a romper relaciones con Cuba y Venezuela; que va a reprimir por medio del ejército y la policía toda manifestación popular; que va a gobernar con el libro de los mormones en una mano y los billetes verdes en la otra, sin emitir idea alguna que lo identifique con el manejo del Estado, es decir, con la visión de un estadista; que va a unirse a los promotores que quieren comprometer al Ecuador en el "Plan Colombia" para internacionalizar el conflicto sangriento de nuestros vecinos del norte; que va a abrir las fronteras para el incondicional y libre ingreso de capitales transnacionales; que no escatimará recurso alguno para depredar nuestro aparato productivo, como es la práctica del neoliberalismo; que va a manejar a la Nación ecuatoriana como si fuera una de sus empresas bananeras para las cuales, según se denuncia públicamente, contrata niños a fin de reducir el pago de salarios; estafar a los productores y evadir la cancelación de impuestos; en definitiva, que va a convertirnos en una hacienda al servicio de los intereses externos, sin el más elemental concepto de soberanía, que es como se identifica a las llamadas "banana republics": tal es el programa del nefasto y peligroso candidato a competir en la segunda vuelta electoral, el ultra derechista ALVARO NOBOA PONTON.
Nosotros, escritores, artistas, docentes, promotores, trabajadores del pensamiento y de la cultura, repudiamos al candidato NOBOA PONTON por hacer de su torpe agresión verbal contra el país y contra Cuba uno de los sustentos básicos de su contaminada propuesta
de política internacional, señalando lo siguiente:
1. El vínculo histórico de la relación fraterna entre Cuba y Ecuador obedece a diversas circunstancias: por las venas de nuestro héroe Abdón Calderón corría sangre cubana por parte de su padre; el más preclaro de nuestros líderes, el patriota revolucionario Eloy Alfaro, dio muestras de fraternal amistad con su incondicional apoyo a José Martí, apóstol de Cuba, en su lucha por la independencia de la pequeña isla; los más grandes pensadores, intelectuales y artistas ya fallecidos, como Benjamín Carrión, Oswaldo Guayasamín, Alfredo Pérez Guerrero, Pedro Jorge Vera, Manuel Agustín Aguirre, Juan Isaac Lovato, Agustín Cueva, Alfredo Rivas Castillo, entre muchísimos otros compatriotas, establecieron vínculos de relación fraterna con Cuba
2. La solidaridad de Cuba comprobada con su actitud hacia Ecuador frente a todos los desastres ha padecido nuestro país, de cualquier origen que fueran; la oportunidad dada a centenares de conciudadanos afectados por enfermedades o accidentes graves, para que puedan encontrar atención científica de primer nivel en los hospitales cubanos; la formación o especialización en ese país de centenares de profesionales ecuatorianos en diversas ramas que recibieron allá, a más de capacitación científica técnica, la reafirmación de sus valores éticos y sus convicciones de solidaridad latinoamericana; las becas gratuitas a miles de jóvenes para que se especialicen en medicina y vuelvan al país a servir a los sectores populares de pobreza extrema de donde ha salido la mayoría de ellos; los centenares de compatriotas a quienes se les ha permitido recuperar la vista llevándolos gratuitamente a Cuba, y también a Venezuela, con el único requisito de que sean personas de escasos recursos; las decenas de miles de ecuatorianos que a través del programa "Yo Sí Puedo" han sido rescatados del analfabetismo, gracias a convenios con los poderes seccionales, que dan fe del éxito de esa fraternal acción educativa.
El ciudadano ALVARO NOBOA PONTON carece de autoridad intelectual y moral para referirse en términos calumniosos, agresivos y perversos a la hermana República de Cuba a la que, por todo lo mencionado arriba, estamos unidos por un elemental sentido de gratitud y fraternidad, que nos conduce a expresar nuestra solidaridad, con abstracción de razones políticas, ideológicas, o de interés personal, con la querida isla antillana.
Jorge Enrique Adoum, Raúl Pérez Torres, Pablo Guayasamín, Alfredo Vera
Quito, octubre, 2006
Nosotros, escritores, artistas, docentes, promotores, trabajadores del pensamiento y de la cultura, repudiamos al candidato NOBOA PONTON por hacer de su torpe agresión verbal contra el país y contra Cuba uno de los sustentos básicos de su contaminada propuesta
de política internacional, señalando lo siguiente:
1. El vínculo histórico de la relación fraterna entre Cuba y Ecuador obedece a diversas circunstancias: por las venas de nuestro héroe Abdón Calderón corría sangre cubana por parte de su padre; el más preclaro de nuestros líderes, el patriota revolucionario Eloy Alfaro, dio muestras de fraternal amistad con su incondicional apoyo a José Martí, apóstol de Cuba, en su lucha por la independencia de la pequeña isla; los más grandes pensadores, intelectuales y artistas ya fallecidos, como Benjamín Carrión, Oswaldo Guayasamín, Alfredo Pérez Guerrero, Pedro Jorge Vera, Manuel Agustín Aguirre, Juan Isaac Lovato, Agustín Cueva, Alfredo Rivas Castillo, entre muchísimos otros compatriotas, establecieron vínculos de relación fraterna con Cuba
2. La solidaridad de Cuba comprobada con su actitud hacia Ecuador frente a todos los desastres ha padecido nuestro país, de cualquier origen que fueran; la oportunidad dada a centenares de conciudadanos afectados por enfermedades o accidentes graves, para que puedan encontrar atención científica de primer nivel en los hospitales cubanos; la formación o especialización en ese país de centenares de profesionales ecuatorianos en diversas ramas que recibieron allá, a más de capacitación científica técnica, la reafirmación de sus valores éticos y sus convicciones de solidaridad latinoamericana; las becas gratuitas a miles de jóvenes para que se especialicen en medicina y vuelvan al país a servir a los sectores populares de pobreza extrema de donde ha salido la mayoría de ellos; los centenares de compatriotas a quienes se les ha permitido recuperar la vista llevándolos gratuitamente a Cuba, y también a Venezuela, con el único requisito de que sean personas de escasos recursos; las decenas de miles de ecuatorianos que a través del programa "Yo Sí Puedo" han sido rescatados del analfabetismo, gracias a convenios con los poderes seccionales, que dan fe del éxito de esa fraternal acción educativa.
El ciudadano ALVARO NOBOA PONTON carece de autoridad intelectual y moral para referirse en términos calumniosos, agresivos y perversos a la hermana República de Cuba a la que, por todo lo mencionado arriba, estamos unidos por un elemental sentido de gratitud y fraternidad, que nos conduce a expresar nuestra solidaridad, con abstracción de razones políticas, ideológicas, o de interés personal, con la querida isla antillana.
Jorge Enrique Adoum, Raúl Pérez Torres, Pablo Guayasamín, Alfredo Vera
Quito, octubre, 2006
¡Doy crédito barato, apúntese en mi oficina!!
Veo al candidato Álvaro Noboa afanarse entregando micro créditos para ganarse el voto de personas pobres que le rodean en sus mítines electorales. El otro día, ante las cámaras de TV, él entregó un micro crédito de 700 dólares a una señora dueña de un bazar. Le vimos miles de personas, unas con asombro, otras con indignación, la mayoría acaso con admiración del gesto del “buen hombre”.
Álvaro Noboa dice que los créditos que él da son con bajo interés -alrededor del 5 % anual- pagadero a largo plazo. Una verdadera ganga en estos tiempos en los que los bancos no le dan crédito al pequeño comerciante o productor, y cuando lo hacen cobran entre el 20 y 24 %. ¿Quién puede resistir a la tentación del “buen hombre”?
Hay un detalle digno de notar: no es que el candidato diga ¡en mi gobierno daré micro créditos!!! lo que sonaría a oferta electoral y punto… No, él dice: ¡y ahora le doy a esta señora dueña de un bazar en El Guasmo un micro crédito de $ 700 y les pido a todas las personas que quieran un micro crédito igual que vayan a inscribirse en alguno de los comités del PRIAN!! Entonces me entra la cochina duda:
¿Puede una persona particular dar micro créditos por si misma? ¿Puedo yo dar créditos por que se me viene en gana, o por que tengo un enorme corazón? ¿Puede usted salir a la plaza y decir: ¡doy micro créditos, apúntense en mi oficina? ¿Es esto legal, o lo contrario?
Ojo, el candidato no dice que él va a prestar plata, algo que todos alguna vez lo hemos hecho, hemos prestado o nos ha prestado dinero algún vecino buena gente, un pariente, un amigo… Eso es una cosa, pero dar micro crédito es otra. Álvaro Noboa dice ante cámaras que él da micro crédito, no dice que él presta dinero. ¿Ay mi defecto de dudar de todo¡¡¡ Y es que dar crédito sin la autorización legal es un delito. Veamos cómo así:
El artículo 121 de la Ley de Instituciones Financieras dice que “Las personas naturales o jurídicas que no forman parte del sistema financiero y no cuentan con el respectivo certificado expedido por la Superintendencia de Bancos, quedan expresamente prohibidas de realizar operaciones reservadas para las instituciones que integran dicho sistema. Tampoco podrán hacer propaganda o uso de avisos, carteles, recibos, membretes, títulos o cualquier otro medio que sugiera que el negocio de dicha persona es de giro financiero o de seguros.”
Y continúa: “Las violaciones de lo preceptuado en el inciso anterior serán sancionadas de acuerdo a lo prescrito en el artículo 563 del Código Penal. La Superintendencia ordenará la suspensión de las operaciones financieras que se realicen en contravención a este artículo. Los responsables serán juzgados por el delito de estafa y sancionados con prisión correccional de hasta seis meses, para lo cual el Superintendente pondrá el caso en conocimiento de un agente fiscal.”
Finalmente le citada ley determina: “El incumplimiento de la orden de suspensión de las operaciones o la reincidencia se considerarán como delitos de estafa, que será reprimido con prisión correccional de seis meses a dos años. La Superintendencia pondrá este hecho en conocimiento de un agente fiscal.”
Ergo: el candidato Álvaro Noboa incurre en el delito de estafa pues él no es ni un banco, ni una cooperativa de crédito, ni una mutualista o cualquier otra institución del sistema financiero del Ecuador. Claro, me dirá usted, él lo está haciendo en el contexto de una campaña electoral en la que se ofrece de todo con tal de ganar votos. Por supuesto, pero esto es más bien un factor agravante pues el actor del delito lo hace con premeditación y alevosía, buscando alcanzar beneficios de su estafa y ante las cámaras de TV para que miles de otras personas caigan en el sablazo.
No todos los medios justifican los fines, no todo es legítimo ni siquiera en la política que es proclive a usar cualquier medio para alcanzar un fin.
Raúl Borja N.
30 de octubre 2006
Álvaro Noboa dice que los créditos que él da son con bajo interés -alrededor del 5 % anual- pagadero a largo plazo. Una verdadera ganga en estos tiempos en los que los bancos no le dan crédito al pequeño comerciante o productor, y cuando lo hacen cobran entre el 20 y 24 %. ¿Quién puede resistir a la tentación del “buen hombre”?
Hay un detalle digno de notar: no es que el candidato diga ¡en mi gobierno daré micro créditos!!! lo que sonaría a oferta electoral y punto… No, él dice: ¡y ahora le doy a esta señora dueña de un bazar en El Guasmo un micro crédito de $ 700 y les pido a todas las personas que quieran un micro crédito igual que vayan a inscribirse en alguno de los comités del PRIAN!! Entonces me entra la cochina duda:
¿Puede una persona particular dar micro créditos por si misma? ¿Puedo yo dar créditos por que se me viene en gana, o por que tengo un enorme corazón? ¿Puede usted salir a la plaza y decir: ¡doy micro créditos, apúntense en mi oficina? ¿Es esto legal, o lo contrario?
Ojo, el candidato no dice que él va a prestar plata, algo que todos alguna vez lo hemos hecho, hemos prestado o nos ha prestado dinero algún vecino buena gente, un pariente, un amigo… Eso es una cosa, pero dar micro crédito es otra. Álvaro Noboa dice ante cámaras que él da micro crédito, no dice que él presta dinero. ¿Ay mi defecto de dudar de todo¡¡¡ Y es que dar crédito sin la autorización legal es un delito. Veamos cómo así:
El artículo 121 de la Ley de Instituciones Financieras dice que “Las personas naturales o jurídicas que no forman parte del sistema financiero y no cuentan con el respectivo certificado expedido por la Superintendencia de Bancos, quedan expresamente prohibidas de realizar operaciones reservadas para las instituciones que integran dicho sistema. Tampoco podrán hacer propaganda o uso de avisos, carteles, recibos, membretes, títulos o cualquier otro medio que sugiera que el negocio de dicha persona es de giro financiero o de seguros.”
Y continúa: “Las violaciones de lo preceptuado en el inciso anterior serán sancionadas de acuerdo a lo prescrito en el artículo 563 del Código Penal. La Superintendencia ordenará la suspensión de las operaciones financieras que se realicen en contravención a este artículo. Los responsables serán juzgados por el delito de estafa y sancionados con prisión correccional de hasta seis meses, para lo cual el Superintendente pondrá el caso en conocimiento de un agente fiscal.”
Finalmente le citada ley determina: “El incumplimiento de la orden de suspensión de las operaciones o la reincidencia se considerarán como delitos de estafa, que será reprimido con prisión correccional de seis meses a dos años. La Superintendencia pondrá este hecho en conocimiento de un agente fiscal.”
Ergo: el candidato Álvaro Noboa incurre en el delito de estafa pues él no es ni un banco, ni una cooperativa de crédito, ni una mutualista o cualquier otra institución del sistema financiero del Ecuador. Claro, me dirá usted, él lo está haciendo en el contexto de una campaña electoral en la que se ofrece de todo con tal de ganar votos. Por supuesto, pero esto es más bien un factor agravante pues el actor del delito lo hace con premeditación y alevosía, buscando alcanzar beneficios de su estafa y ante las cámaras de TV para que miles de otras personas caigan en el sablazo.
No todos los medios justifican los fines, no todo es legítimo ni siquiera en la política que es proclive a usar cualquier medio para alcanzar un fin.
Raúl Borja N.
30 de octubre 2006
11/04/2006
SEMINARIO ANDINO DE CAPACITACION SOBRE TURISMO SOSTENIBLE Y ALIVIO DE LA POBREZA EN ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS
El Turismo: Herramienta para Combatir la Pobreza
Eugenio Yunis - Organización Mundial del Turismo
¿Pueden las Areas Protegidas Contribuir a la Reducción de la Pobreza?
Gonzalo Oviedo Carrillo –Unión Mundial para la Naturaleza
Turismo en el Sistema Nacional de Areas Protegidas
Alfredo Carrasco –Ministerio del Ambiente de Ecuador
Sistematización de Experiencias de Turismo Sostenible en Ecuador
José Saltos Carvallo - Ministerio del Turismo de Ecuador
Turismo Sostenible y Conservación de la Naturaleza
Francesc Giró - Consultor
El Camino Inka al Santuario Histórico de Machu Picchu
Roberto Portugal - Asociación Civil KHIPU
Fondo de Co-Financiamiento para Asistencia Técnica en Implementación de Buenas Prácticas de Turismo Sostenible para PYMEs y Comunidades
Lucia Burneo - Rainforest Alliance
Experiencias Exitosas de Ecoturismo en Áreas Protegidas de Ecuador
Patricio Gaybor - Asociación Ecuatoriana de Ecoturismo
El Ecoturismo Comunitario como Herramienta para la Conservación y el Desarrollo Local en la Ecorregión Valdiviana, ChileCesar Guala Catalán –WWF Chile
Una Operación Turística Sostenible en el Lago Titikaka - Bolivia
Jorge Cárdenas Robles -Consultor en Turismo – Magri Turismo Ltda
El Paisaje Cultural en el Manejo del Turismo en las Áreas Protegidas
María Eugenia Bacci -Consultora Independiente
Los Empredimientos Populares como Alternativa frente a un Desarrollo Excluyente. Casos exitosos de ecoturismo comunitario en la Amazonía
Juan Ponce – FLACSO
Programa STEP- Región Andina y América del Sur: Turismo Sostenible y Erradicación de la Pobreza
Doris Solís Carrión - Programa STEP-OMT
Resultados Preliminares del Estudio de Valoración Turística en las AP del Ecuador
Andy Drumm - The Nature Conservancy
Listado de todas las presentaciones está disponible en:
http://www.sur.iucn.org/ces/index.cfm?toi=det_doc&passcoddoc=1167&numeroRevista=11
10/27/2006
En el canal de Itabaca
UN RECORDERIS A ALVARO NOBOA
Ayer miércoles 25 de octubre el candidato Álvaro Noboa Pontón salió a las cámaras de TV a decir que ha comprobado que Rafael Correa es comunista, y para ello mostró la primera página del semanario El Pueblo, que es el órgano oficial del Partido Comunista del Ecuador, donde ciertamente aparece el referido personaje en foto con los dirigentes de esa organización política. Supongo que la fotografía es de reciente data.
Puesto que el tiempo borra la memoria, o porque la historia no sirve de seña para muchas personas y no les indica con certeza el camino que deben seguir cuando les asalta las ganas de hablar; o acaso porque se cumple lo que una vez dijo el doctor José María Velasco Ibarra, en algún balcón despostillado de Quito: ¡Pueblo Ecuatoriano, ingenuo y desmemoriado! Quizás por todo eso junto, voy a hacer acuerdo lo que sigue:
Corrían los años sesenta del pasado siglo (suena lejísimos así dicho, pero son apenas 50 años atrás, que en la historia de un pueblo son como el suspiro de un enamorado), cuando Luis Noboa Naranjo, el padre de Álvaro Noboa Pontón, hizo amistad con Pedro Saad (padre), el Secretario del Partido Comunista del Ecuador bajo las siguientes circunstancias:
En los años sesenta hubo una sobreproducción de banano de exportación en el Ecuador, además de que los Estados Unidos, el principal comprador de la fruta ecuatoriana, aplicaba repetidamente el consabido chantaje… ¡si el Ecuador no hace lo que quiero, no le compro banano y le jodo¡ Ya durante la presidencia de Carlos Julio Arosemena Monroy los gringos nos aplicaron el torniquete, de modo que el Ecuador estuvo en serios riesgos con su balanza comercial. Frente a esto, al otro lado del charco estaba la URSS (siglas de las que también nos hemos olvidado, cabezas huecas que somos), potencia mundial que demandaba frutas tropicales especialmente para su enorme mercado de consumo en tiempos de siberiano invierno. La URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) no tenía muchas divisas (dólares), pero si buenas maquinarias y regios vehículos. Entonces, los comunistas soviéticos le propusieron el business al magnate Luis Noboa Naranjo, que nunca se hizo “de rogar”.
El negocio de marras era más que un negocio, en verdad encajaba dentro de la geopolítica del momento, de modo que para que el mismo se consuma, el magnate Luis Noboa Naranjo tuvo que hacerse gran amigo de Pedro Saad, el más comunista de los comunistas del Ecuador, tomar vodka con él picando con caviar en el Club de La Unión, allí en el puerto. Luis Noboa Naranjo y Pedro Saad salían en fotos, juntitos, risueños, en la sección de “vida social” de El Universo y El Telégrafo, aunque no en El Pueblo, por una cierta hipocresía de los comunistas de entonces.
El negocio fue redondo: bajo la modalidad de “trueque”, en la Flota Naviera Noboa viajaron millones de cajas de banano hasta los puertos de Georgia (URSS), y en Puerto Bolívar (El Oro) acodaron los mismos buques trayendo de vuelta los jeep rusos, que luego eran vendidos por la empresa comercializadora que tenía a la fecha Luis Noboa Naranjo en Machala y Guayaquil. Por cierto, esos jeep resultaron ser unos excelentes vehículos para terreno duro, algunos todavía circulan en los caminos rurales del Ecuador.
Nadie, entonces, se atrevió a culpar a Luis Noboa Naranjo de ser “agente comunista”, hombre de la KGB soviética infiltrado en la economía de esa “banana republik” como nos bautizaron con desprecio los gringos por esas mismas fechas. ¡¡¡Business es business¡¡¡
De esto, o no sabe Álvaro Noboa Pontón, que a la fecha, jacarandoso, estudiaba en un colegio de niños de élite en Luzern, Suiza. O si él lo sabe, lo olvida de conveniencia, para no acordarse de la estampa de su padre.
Raúl Borja N.
26.10.06
Puesto que el tiempo borra la memoria, o porque la historia no sirve de seña para muchas personas y no les indica con certeza el camino que deben seguir cuando les asalta las ganas de hablar; o acaso porque se cumple lo que una vez dijo el doctor José María Velasco Ibarra, en algún balcón despostillado de Quito: ¡Pueblo Ecuatoriano, ingenuo y desmemoriado! Quizás por todo eso junto, voy a hacer acuerdo lo que sigue:
Corrían los años sesenta del pasado siglo (suena lejísimos así dicho, pero son apenas 50 años atrás, que en la historia de un pueblo son como el suspiro de un enamorado), cuando Luis Noboa Naranjo, el padre de Álvaro Noboa Pontón, hizo amistad con Pedro Saad (padre), el Secretario del Partido Comunista del Ecuador bajo las siguientes circunstancias:
En los años sesenta hubo una sobreproducción de banano de exportación en el Ecuador, además de que los Estados Unidos, el principal comprador de la fruta ecuatoriana, aplicaba repetidamente el consabido chantaje… ¡si el Ecuador no hace lo que quiero, no le compro banano y le jodo¡ Ya durante la presidencia de Carlos Julio Arosemena Monroy los gringos nos aplicaron el torniquete, de modo que el Ecuador estuvo en serios riesgos con su balanza comercial. Frente a esto, al otro lado del charco estaba la URSS (siglas de las que también nos hemos olvidado, cabezas huecas que somos), potencia mundial que demandaba frutas tropicales especialmente para su enorme mercado de consumo en tiempos de siberiano invierno. La URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) no tenía muchas divisas (dólares), pero si buenas maquinarias y regios vehículos. Entonces, los comunistas soviéticos le propusieron el business al magnate Luis Noboa Naranjo, que nunca se hizo “de rogar”.
El negocio de marras era más que un negocio, en verdad encajaba dentro de la geopolítica del momento, de modo que para que el mismo se consuma, el magnate Luis Noboa Naranjo tuvo que hacerse gran amigo de Pedro Saad, el más comunista de los comunistas del Ecuador, tomar vodka con él picando con caviar en el Club de La Unión, allí en el puerto. Luis Noboa Naranjo y Pedro Saad salían en fotos, juntitos, risueños, en la sección de “vida social” de El Universo y El Telégrafo, aunque no en El Pueblo, por una cierta hipocresía de los comunistas de entonces.
El negocio fue redondo: bajo la modalidad de “trueque”, en la Flota Naviera Noboa viajaron millones de cajas de banano hasta los puertos de Georgia (URSS), y en Puerto Bolívar (El Oro) acodaron los mismos buques trayendo de vuelta los jeep rusos, que luego eran vendidos por la empresa comercializadora que tenía a la fecha Luis Noboa Naranjo en Machala y Guayaquil. Por cierto, esos jeep resultaron ser unos excelentes vehículos para terreno duro, algunos todavía circulan en los caminos rurales del Ecuador.
Nadie, entonces, se atrevió a culpar a Luis Noboa Naranjo de ser “agente comunista”, hombre de la KGB soviética infiltrado en la economía de esa “banana republik” como nos bautizaron con desprecio los gringos por esas mismas fechas. ¡¡¡Business es business¡¡¡
De esto, o no sabe Álvaro Noboa Pontón, que a la fecha, jacarandoso, estudiaba en un colegio de niños de élite en Luzern, Suiza. O si él lo sabe, lo olvida de conveniencia, para no acordarse de la estampa de su padre.
Raúl Borja N.
26.10.06
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